Invertir capital o comprar un activo: cómo elegir
Las dos formas de entrar en un proyecto de Caribea, con sus ventajas, sus riesgos y un ejemplo con números.

En Caribea puedes entrar en un proyecto de dos maneras. No hay una mejor que otra: depende de lo que buscas, de tu plazo y de cuánto quieras implicarte.
Invertir capital
Aportas dinero a un proyecto del club y recibes una rentabilidad del 10 % el primer año y del 12 % el segundo, con salida a los 24 meses. No compras ninguna vivienda concreta ni tienes que gestionar nada.
Ejemplo: con 100.000 USD, al final del plazo recibirías 122.000 USD: tu capital más 10.000 USD del primer año y 12.000 USD del segundo.
Encaja si:
- Buscas un plazo cerrado y saber desde el principio cuánto vas a recibir.
- No quieres ocuparte de alquileres, mantenimiento ni reventas.
- Prefieres diversificar sin atar tu dinero a una sola vivienda.
Comprar un activo
Compras una vivienda concreta en uno de nuestros proyectos: un apartamento en un resort o una villa con piscina. Es tuya, con su Certificado de Título, y puedes usarla, alquilarla o venderla cuando quieras.
Encaja si:
- Quieres un lugar propio en el Caribe para tus vacaciones.
- Te interesa la renta del alquiler vacacional a largo plazo.
- Buscas la revalorización del inmueble con el paso de los años.
En obra nueva, el pago se reparte en un plan de pagos ligado al avance de la construcción, que puedes seguir en la app con avisos antes de cada vencimiento.
Las dos a la vez
Muchos socios combinan: una parte en capital, con un plazo corto y conocido, y otra en una vivienda para el largo plazo.
Lo que hay que tener en cuenta
- Toda inversión conlleva riesgo, incluida la pérdida de parte o de todo el capital.
- Las condiciones exactas de cada proyecto están en su contrato de participación o de compraventa: léelo con tu asesor.
- En la compra de un activo, la rentabilidad del alquiler depende de la ocupación, que no está garantizada.
¿Dudas entre las dos? Rellena el cuestionario de la web y te proponemos la que mejor encaja contigo.
Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento legal o fiscal de un profesional. Las normas y los importes pueden cambiar.

